LA GENTE QUE LLEGO AL GUAVIARE
Territorio ancestral de diversas comunidades indígenas que hoy habitan en cercanías de San José del Guaviare.Por la conformaciones de misiones evangelista y el arribo de sucesivas oleadas de colonos, empujados por razones económicas o de violencia política, fueron factores que limitaron cada vez más los espacios donde estos pueblos desarrollaban sus formas de vida tradicionales y los llevaron a emigrar. Así, décadas, en proceso de adaptación a estos cambios, recorrieron sabanas, selva, ríos, buscando nuevas tierras donde nuestros hijos pudieran crecer hasta asentarse finalmente en los alrededores de San José.
En el municipio de San José habitan unas sesenta y un mil personas de las cuales seis mil, aproximadamente, somos indígenas.
Aquí se encuentra situado los resguardos y comunidades de La María, Barrancón, La Fuga, El Refugio y Panure……
PUEBLO TUCANO ORIENTAL
CAMINANTES DEL REBALSE
La llegada
Cuando la comunidad se estaba formando, nos reuníamos para darle un nombre. Antes, a esta tierra les decían Venezuela porque allí vivía un venezolano. Algunos propusimos que se llamara Barrio Morichal "Barrio"
Porque quedaba cerca muy cerca de San José y, entonces iba a ser como otro barrio mas, y Morichal porque hay muchas palma de moriche que llaman el, pues esto es zona de inundaciones, de rebalse.
Pero nosotros no ganamos, sino otros que dijeron que mejor se llamara panure que mejor se llamara panure porque se nos dijeron que Venezuela era u nombre de país Nuestra historia vienen del oriente, de la madre tierra de vaupez.Somos colonos también, porque venimos de allá. Muchos de nosotros salimos de las fronteras del Brasil, donde estábamos en la misión de santa teresita y en otras que había por alla.Somos pueblo tucano entre los grupos que se conforman este pueblo son:desano piratapuyo y demás.
Entre los años 1962 y 1966, salimos de allá con las familias i las semillas para cultivar acá, con nuestra sabiduría y medicina tradicional. En esa época, Guaviare hacia parte de la comisaría del Vaupés. Esta tierra nos recibió como desconocidos que buscaban lugar para trabajar y vivir. San José era un caserío pequeño y lo único que había era la iglesia. Algunas casa, la policía y un puesto de salud. Su riqueza eran la selva, su rió y sus animales.
En ese tiempo, no teníamos tierra donde cultivar ni tener nuestras propias chagras. Las únicas personas que nos prestaban eran los misioneros. Pero, cuando la tierra es ajena no es igual a la de propiedad. Por eso, nos organizamos en grupos de familias entre las familias Crespo-que son piratapuyo-, los Suárez – de la etnia tucano- y los Holguín- pueblo desanos, y nos unimos , en los años 1968y69, para buscar tierra poder trabajar por los y el sustento diario. Con nuestro esfuerzo, apoyados por los señores del incora, un corregidor y un misionero, logramos conseguir 803 hectáreas
Fue muy difícil todo eso: hubo problemas, peligro, persecución a nosotros, lo s lideres que encabezábamos la organización, porque las tierras eran buenas y están cerca de San José y, entonces, había mucha gente interesadas en ellas. Por poco entregamos las propias vidas por esta causa de invadir predios ajenos. Pero después de mucho esfuerzo, papeles y años de trabajo, nos constituimos como resguardo indígena de Panure. Hoy en día somos veinticuatro familias que vivimos y trabajamos en armonía con nuestra cultura o mejor, sin olvidar nuestra tradiciones o raíces propias de ser indígena.
EL TIEMPO DE ANTES
Para nosotros, el rebalse es muy importante porque allí conseguimos pescado, moriche frutas… Los niños se bañan allí y allí se la lava la ropa. También se echa la yuca al agua par que se fermente y hacer la fariña. Hemos construido puente para traer los productos de la chagra al caserío. El rebalse nutre la tierra, llama el agua para el cultivo. Así, trae peces, pájaros y frutos. Los niños de San José se bañan allí porque el agua es fresca, Pedimos a la gente que lo disfrute, pero que no lo ensucie ni lo dañe porque es muy importante para todos.
Antes, allá, en el Vaupés, se contaban mas historias. Por la mañana se iba a la chagra y por las tarde se descansaba, se manteaba coca y se hablaba: se creaba, se hacia y se contaba la cultura. Nosotros éramos una maloca y vivíamos todos. Ahora, ha cambiado y cada cual vive en su casa. Ahora, vivimos mejor, pues ya no toca tan duro como antes. Pero… estamos mas lejos los unos de los otros.
Cuando se vivía en una maloca. Ahora eso ya no se ve por acá. Antes, la maloca era para vivir todo, unidos, como una gran familia. Era grande porque vivía mucha gente adentro. Habia un dueño de la maloca, que era el que mandaba y se le tenia respeto. No se dormía en camas si no se guindaban hamacas, y el fogón se hacia en la mitad, en el centro, y siempre estaba prendido para que no se acercara los zancudos. Ahora, eso cambio y cada uno vive aparte. Antes, la maloca estaba hecha solamente en paja y yaripa. Ahora es con zinc, ya cambio mucho, ya no se requiere estar, como antes, en la maloca.
En tiempo de mi papa, el hizo una maloca y vivía con sus cuñados, con su familia. Hacían sus fiestas de dabucuri, con pescado moquiado y quiñapira. Así la gente se visitaba de vez en cuando, y pasábamos tres o cuatros dias hablando, rezando, cantando, bailando y tomando chicha. Hacíamos dabucuri, que es un encuentro de amistad. Se encontraba gente de diferentes etnias. El cacique mayor de la maloca invitaba a los otros a compartir y se ofrecía toda clase de comida: pescado moquiado, frutas, chicha… Los que venían también traían presentes, y los que recibían ponían la chicha, que se hacia de pepire, yuca, ñame y batata y también de caña, que era muy fuerte. Eso daba se daba en copita y era como tomar ron o brandy.
En el dabucuri, el cacique recibía y organizaba la gente: las mujeres a un lado y los hombres al otro, como era en ese tiempo la costumbre de nosotros. Recibía a la gente y los invitaba a la fiesta, les decía que había chicha para dos o tres dias, que hubiera baile y compañía, pero que no se emborracharan mucho, que no hubiera problemas. Las mujeres comían primero y tomaban chive, que es fariña con agua y azúcar dulcecito. Los hombres, en cambio, tomaban chicha fuerte. Esa era la cultura de ese tiempo. Descansaban un rato y, después, se disfrazaban: se pintaban con carayuru y se ponían traje de cumare y taja-taja, que es de corteza de árbol, como una tela. Luego cogían instrumentos y empezaban a bailar. La fiesta duraba todo el día y, durante ese tiempo, se se cantaba, se tomaba chicha se compartía con todos en alegría.
Los juegos de nuestra cultura son sobre todo con la naturaleza. Cuando era niño, mis juegos eran nadar el río compitiendo con los otros amigos y pelear, pero en recocha, y a un balón, darle patadas. También había una canción que se llamaba pairu y al ritmo que se cantaba se va haciendo lo que dice la letra. Pairu salta y, saltamos. Pairu nada, y nadamos, así…También tenemos juegos de corombolo, que es un trompo que sale del racimo de la misma palma de cumare: en un balay, se tiran adentro los trompos; cuando empiezan a girar, sacan a los otros y el que quede paradito, bailando adentro ese es el campeón.
Relato de los abuelos.
Porque quedaba cerca muy cerca de San José y, entonces iba a ser como otro barrio mas, y Morichal porque hay muchas palma de moriche que llaman el, pues esto es zona de inundaciones, de rebalse.
Pero nosotros no ganamos, sino otros que dijeron que mejor se llamara panure que mejor se llamara panure porque se nos dijeron que Venezuela era u nombre de país Nuestra historia vienen del oriente, de la madre tierra de vaupez.Somos colonos también, porque venimos de allá. Muchos de nosotros salimos de las fronteras del Brasil, donde estábamos en la misión de santa teresita y en otras que había por alla.Somos pueblo tucano entre los grupos que se conforman este pueblo son:desano piratapuyo y demás.
Entre los años 1962 y 1966, salimos de allá con las familias i las semillas para cultivar acá, con nuestra sabiduría y medicina tradicional. En esa época, Guaviare hacia parte de la comisaría del Vaupés. Esta tierra nos recibió como desconocidos que buscaban lugar para trabajar y vivir. San José era un caserío pequeño y lo único que había era la iglesia. Algunas casa, la policía y un puesto de salud. Su riqueza eran la selva, su rió y sus animales.
En ese tiempo, no teníamos tierra donde cultivar ni tener nuestras propias chagras. Las únicas personas que nos prestaban eran los misioneros. Pero, cuando la tierra es ajena no es igual a la de propiedad. Por eso, nos organizamos en grupos de familias entre las familias Crespo-que son piratapuyo-, los Suárez – de la etnia tucano- y los Holguín- pueblo desanos, y nos unimos , en los años 1968y69, para buscar tierra poder trabajar por los y el sustento diario. Con nuestro esfuerzo, apoyados por los señores del incora, un corregidor y un misionero, logramos conseguir 803 hectáreas
Fue muy difícil todo eso: hubo problemas, peligro, persecución a nosotros, lo s lideres que encabezábamos la organización, porque las tierras eran buenas y están cerca de San José y, entonces, había mucha gente interesadas en ellas. Por poco entregamos las propias vidas por esta causa de invadir predios ajenos. Pero después de mucho esfuerzo, papeles y años de trabajo, nos constituimos como resguardo indígena de Panure. Hoy en día somos veinticuatro familias que vivimos y trabajamos en armonía con nuestra cultura o mejor, sin olvidar nuestra tradiciones o raíces propias de ser indígena.
EL TIEMPO DE ANTES
Para nosotros, el rebalse es muy importante porque allí conseguimos pescado, moriche frutas… Los niños se bañan allí y allí se la lava la ropa. También se echa la yuca al agua par que se fermente y hacer la fariña. Hemos construido puente para traer los productos de la chagra al caserío. El rebalse nutre la tierra, llama el agua para el cultivo. Así, trae peces, pájaros y frutos. Los niños de San José se bañan allí porque el agua es fresca, Pedimos a la gente que lo disfrute, pero que no lo ensucie ni lo dañe porque es muy importante para todos.
Antes, allá, en el Vaupés, se contaban mas historias. Por la mañana se iba a la chagra y por las tarde se descansaba, se manteaba coca y se hablaba: se creaba, se hacia y se contaba la cultura. Nosotros éramos una maloca y vivíamos todos. Ahora, ha cambiado y cada cual vive en su casa. Ahora, vivimos mejor, pues ya no toca tan duro como antes. Pero… estamos mas lejos los unos de los otros.
Cuando se vivía en una maloca. Ahora eso ya no se ve por acá. Antes, la maloca era para vivir todo, unidos, como una gran familia. Era grande porque vivía mucha gente adentro. Habia un dueño de la maloca, que era el que mandaba y se le tenia respeto. No se dormía en camas si no se guindaban hamacas, y el fogón se hacia en la mitad, en el centro, y siempre estaba prendido para que no se acercara los zancudos. Ahora, eso cambio y cada uno vive aparte. Antes, la maloca estaba hecha solamente en paja y yaripa. Ahora es con zinc, ya cambio mucho, ya no se requiere estar, como antes, en la maloca.
En tiempo de mi papa, el hizo una maloca y vivía con sus cuñados, con su familia. Hacían sus fiestas de dabucuri, con pescado moquiado y quiñapira. Así la gente se visitaba de vez en cuando, y pasábamos tres o cuatros dias hablando, rezando, cantando, bailando y tomando chicha. Hacíamos dabucuri, que es un encuentro de amistad. Se encontraba gente de diferentes etnias. El cacique mayor de la maloca invitaba a los otros a compartir y se ofrecía toda clase de comida: pescado moquiado, frutas, chicha… Los que venían también traían presentes, y los que recibían ponían la chicha, que se hacia de pepire, yuca, ñame y batata y también de caña, que era muy fuerte. Eso daba se daba en copita y era como tomar ron o brandy.
En el dabucuri, el cacique recibía y organizaba la gente: las mujeres a un lado y los hombres al otro, como era en ese tiempo la costumbre de nosotros. Recibía a la gente y los invitaba a la fiesta, les decía que había chicha para dos o tres dias, que hubiera baile y compañía, pero que no se emborracharan mucho, que no hubiera problemas. Las mujeres comían primero y tomaban chive, que es fariña con agua y azúcar dulcecito. Los hombres, en cambio, tomaban chicha fuerte. Esa era la cultura de ese tiempo. Descansaban un rato y, después, se disfrazaban: se pintaban con carayuru y se ponían traje de cumare y taja-taja, que es de corteza de árbol, como una tela. Luego cogían instrumentos y empezaban a bailar. La fiesta duraba todo el día y, durante ese tiempo, se se cantaba, se tomaba chicha se compartía con todos en alegría.
Los juegos de nuestra cultura son sobre todo con la naturaleza. Cuando era niño, mis juegos eran nadar el río compitiendo con los otros amigos y pelear, pero en recocha, y a un balón, darle patadas. También había una canción que se llamaba pairu y al ritmo que se cantaba se va haciendo lo que dice la letra. Pairu salta y, saltamos. Pairu nada, y nadamos, así…También tenemos juegos de corombolo, que es un trompo que sale del racimo de la misma palma de cumare: en un balay, se tiran adentro los trompos; cuando empiezan a girar, sacan a los otros y el que quede paradito, bailando adentro ese es el campeón.
Relato de los abuelos.
RELATO
El lago de leche, la anaconda y origen de los tucanos
Nosotros venimos del Vaupés, pero nuestros antiguos vienen de más lejos. los antiguos contaban que en la desembocadura del amazonas había un lago de leche. Allí nace nuestra historia, allí empieza la vida de nosotros, que éramos peces…
De ese lago de leche partió la madre del agua- el guió o anaconda-, que empezó a subir por el rió amazonas y nos llevo con ella, en sus espaldas, subiendo contra la corriente.
De tiempo en tiempo, algunos sabedores se bajaban de la anaconda y se convertían en gusanos, quien lengua heráld. Nombran como "tapuru". Allí había lajas de piedras y muchos huecos que hacían los gusanos buscando buen sitio para vivir. Pero esa tierra no era buena para la nueva gente: mucho se inundaba. Son rebalses y hay muy pocas tierras altas. Entonces, volvieron y se embarcaron y siguieron.
Ahí si , ya dejamos el rió amazonas, remontamos, subimos por el rió negro y se siguió buscando la tierra alta, que es la que sirve para los hombres, para formar cultura, para que se formen de carne y hueso y puedan vivir.
En la anaconda se traía tabaco, se fumaba y se rezaba para elegir el camino. También se traía coca, que siempre ha estado con los primeros hombres y era planta sagrada, no como ahora que los blancos la usan para cosas malas. Antes no, antes se respetaba mucho. hoy en día los paye que saben, la siembran porque sirve para curar dolor de cabeza, de estomago y depende como lo prepare.
Después se siguió subiendo por el rió y la gente crecía y se iba volviendo mas de carne y hueso con el viaje. Luego se llego a un lugar que se llama santa Isabel y, luego a taracua que ahora son misiones y hoy en día quedan en el Vaupés.
En todos esos lugares pararon y, así, haciendo historia porque la gente rezaba, curaba, cantaba y se transmitían la historia del viaje a través de la de la palabra.
De mucho viajar, llegaron a panure, que es un raudal: el rió viene ancho y allí se encajona en las piedras y se vuelve fuerte y potente. es muy importante para nosotros ese lugar porque hasta allí nos trajo la anaconda, que ahí se convirtió en piedra y se quedo. ese fue nuestro origen.
De allí ya salieron las personas formadas de carne y hueso.ellas dejaron sus huellas en una piedra. Una laja grande, muy grande que guarda las pisadas de los primeros hombres, mujeres y niños. Cada grupo salió de allí y cada uno tenía su jefe y su cultura: salieron los tucanos, los desanos, los piratapuyo
y los guananos… todos salieron de allí con su jefe y su sabedor y empezaron a viajar y a hacer cultura.
El lago de leche, la anaconda y origen de los tucanos
Nosotros venimos del Vaupés, pero nuestros antiguos vienen de más lejos. los antiguos contaban que en la desembocadura del amazonas había un lago de leche. Allí nace nuestra historia, allí empieza la vida de nosotros, que éramos peces…
De ese lago de leche partió la madre del agua- el guió o anaconda-, que empezó a subir por el rió amazonas y nos llevo con ella, en sus espaldas, subiendo contra la corriente.
De tiempo en tiempo, algunos sabedores se bajaban de la anaconda y se convertían en gusanos, quien lengua heráld. Nombran como "tapuru". Allí había lajas de piedras y muchos huecos que hacían los gusanos buscando buen sitio para vivir. Pero esa tierra no era buena para la nueva gente: mucho se inundaba. Son rebalses y hay muy pocas tierras altas. Entonces, volvieron y se embarcaron y siguieron.
Ahí si , ya dejamos el rió amazonas, remontamos, subimos por el rió negro y se siguió buscando la tierra alta, que es la que sirve para los hombres, para formar cultura, para que se formen de carne y hueso y puedan vivir.
En la anaconda se traía tabaco, se fumaba y se rezaba para elegir el camino. También se traía coca, que siempre ha estado con los primeros hombres y era planta sagrada, no como ahora que los blancos la usan para cosas malas. Antes no, antes se respetaba mucho. hoy en día los paye que saben, la siembran porque sirve para curar dolor de cabeza, de estomago y depende como lo prepare.
Después se siguió subiendo por el rió y la gente crecía y se iba volviendo mas de carne y hueso con el viaje. Luego se llego a un lugar que se llama santa Isabel y, luego a taracua que ahora son misiones y hoy en día quedan en el Vaupés.
En todos esos lugares pararon y, así, haciendo historia porque la gente rezaba, curaba, cantaba y se transmitían la historia del viaje a través de la de la palabra.
De mucho viajar, llegaron a panure, que es un raudal: el rió viene ancho y allí se encajona en las piedras y se vuelve fuerte y potente. es muy importante para nosotros ese lugar porque hasta allí nos trajo la anaconda, que ahí se convirtió en piedra y se quedo. ese fue nuestro origen.
De allí ya salieron las personas formadas de carne y hueso.ellas dejaron sus huellas en una piedra. Una laja grande, muy grande que guarda las pisadas de los primeros hombres, mujeres y niños. Cada grupo salió de allí y cada uno tenía su jefe y su cultura: salieron los tucanos, los desanos, los piratapuyo
y los guananos… todos salieron de allí con su jefe y su sabedor y empezaron a viajar y a hacer cultura.
"A pesar de nuestra diferencias, tenemos un mismo origen: hicimos un mismo viaje"
Relato por el capitán de capitanes
Luis M. Suárez H..
Luis M. Suárez H..

0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio